Quiosco

¡Errores ortográficos más comunes en los medios! (4)

“Solo” sin tilde en todos los casos
Sigue siendo una batalla hacer entender a muchos que la palabra “solo”, tanto cuando es adverbio (equivalente a solamente), como cuando es adjetivo, no debe llevar tilde según las reglas gramaticales vigentes hasta ahora.

Las reglas ortográficas anteriores prescribían el uso de tilde diacrítica en el adverbio “solo, que equivale a “solamente” para distinguirlo del adjetivo solo, cuando en un mismo enunciado eran posibles ambas interpretaciones y podían producirse casos de ambigüedad.

Como adverbio podemos compartir los ejemplos siguientes:
-Solo el país que vacune a todos sus ciudadanos a tiempo saldrá pronto de este encierro.

Mientras que, como adjetivo, compartimos los escritos siguientes:
– No quiero estar solo.
– Ese hombre se deprime por pasar tanto tiempo solo.

Como pueden ver, pasa lo mismo que en los demostrativos, como explicamos en la entrega anterior, haciéndonos eco de las actualizaciones de la Real Academia de la Lengua (RAE), que explica que el empleo tradicional de la tilde en el adverbio solo y los pronombres demostrativos no cumple el requisito que justifica el uso de la tilde diacrítica, que es el de oponer palabras tónicas o acentuadas a palabras átonas o inacentuadas formalmente idénticas, ya que tanto ‘solo’ como los demostrativos son siempre palabras tónicas en cualquiera de sus funciones.

“Por eso, a partir de ahora se podrá prescindir de la tilde en estas formas incluso en casos de ambigüedad. La recomendación general es, pues, la de no tildar nunca estas palabras”, dice enfáticamente la RAE, explicación que también replica la Fundéu.
Se reitera que “las posibles ambigüedades pueden resolverse casi siempre por el propio contexto comunicativo (lingüístico o extralingüístico), en función del cual solo suele ser admisible una de las dos opciones interpretativas”.

Al igual que en el escrito anterior, para cerrar, procedo a citar a la RAE: “Los casos reales en los que se produce una ambigüedad que el contexto comunicativo no es capaz de despejar son raros y rebuscados, y siempre pueden evitarse por otros medios, como el empleo de sinónimos (solamente o únicamente, en el caso del adverbio solo), una puntuación adecuada, la inclusión de algún elemento que impida el doble sentido o un cambio en el orden de palabras que fuerce una única interpretación”.

Es necesario reiterar la importancia de actualizarse en cuanto a las normas gramaticales vigentes que nos dictan las fuentes oficiales, porque sin duda alguna, escribir y hablar bien, habla mucho de nosotros.

Ir a la fuente

Advertisement