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“Emprendedores emocionales”, buscadores del amor en la posmodernidad

Cómo encontrar pareja y adaptarnos a los cambios  tecnológicos para encontrar la felicidad son retos que nos plantea la sociedad actual, pero para conseguir esta aventura existe un laberinto que la periodista y escritora Montaña Vázquez ha querido desentrañar en su libro, “Match, cómo encontrar pareja en la posmodernidad”

Escritora, periodista y experta en comunicación y “storytelling” (narración de historias). Montaña Vázquez lleva más de una década trabajando en el sector de la comunicación.  Hace dos años se decidió a emprender y convertirse en una auténtica “matchmaker”, es decir, persona que busca formar parejas, y acaba de publicar el libro “Match, cómo encontrar pareja en la posmodernidad”.

Su empresa, “Tu Pareja Perfecta: The Matchmaking  Agency”,  cuenta con la colaboración de Lorena Berdún como psicóloga y se encarga de generar oportunidades para encontrar pareja a través del sistema de “headhunting”, es decir el método de selección de personal a través del perfil que se le ha solicitado.

Montaña Vázquez explica a Efe su idea del amor de la posmodernidad: “Pienso que el amor puede cambiar y lo que intento en el libro es que la gente sepa qué quiere ser y cómo debe ser para conseguirlo, porque sólo partiendo de una base de abundancia y no de carencia podemos encontrar a esa persona para nosotros”. 

“AMOR LÍQUIDO”.

“Hasta ahora –continúa la escritora-, lo que esperábamos de las relaciones de pareja ha ido cambiando mucho, desde ese amor romántico que era dependiente, hasta la actualidad con  el “amor líquido”, que define las relaciones  como productora de inmediatez, con infinitos comienzos e infinitos finales indoloros” .

Según Vázquez, el amor que estamos viviendo ahora “está lleno de oportunidades que ofrece internet, que es un medio que no tiene fronteras, pero también creo que estamos parapetados un poco en nuestros dispositivos que, en el fondo, ocultan nuestra auténtica personalidad. No queremos mostrarnos tal como somos y tampoco queremos perdernos todas las oportunidades que ofrece ese catálogo de personal que presenta internet”.

“No creo que el uso de la red esté potenciando relaciones compartidas, lo que está haciendo, aunque parezca una paradoja, es que, cuanto más estamos conectados  a nivel global  con todos,  menos conectados estamos con nosotros mismos”, agrega.

“Existe una desconexión con uno mismo que impide vivir  la vida que de verdad desearíamos  y, sin embargo,  continuamente se buscan y comienzan relaciones con conexiones.  En realidad no se crean vínculos porque no nos atrevemos  a mostrarnos tal como somos. Las personas  no se atreven a mostrar su vulnerabilidad y eso me parece imprescindible para  crear relaciones prometedoras”, señala la escritora y periodista.

Montaña Vázquez mantiene que “todo el mundo sigue buscando y sigue anhelando ese amor verdadero, pero no estamos dispuestos a trabajar en pos de ese objetivo, porque el amor es un lujo que siempre ha estado al alcance de nuestra mano, si verdaderamente  queremos conseguirlo, pero para alcanzar ese fin tenemos que ser sinceros”.

SER VALIENTE PARA CONSEGUIR UNA TRANSFORMACIÓN.

 Vázquez sostiene que lo fundamental es marcarse un objetivo, pero  primero es necesario conocerse muy bien uno a sí mismo, y “saber qué quieres cambiar o cómo quieres ser para marcarte ese objetivo. Eso implica ser valiente, ser un “emprendedor emocional”,  pero no es fácil,  porque  exige una transformación  dura, pero resulta maravillosa cuando lo consigues”.

Las relaciones que se establecían hasta hace un tiempo carecían de las posibilidades que ahora ofrece la tecnología, cuando se tenía que asumir el riesgo de lanzarse a la aventura del amor sin poder conocerse uno a otro a través de una relación epistolar fácil y rápida como la actual.

Pero Montaña Vázquez pone en tela de juicio si esas relaciones eran mejores. “No sé si las relaciones de pareja eran antes mejores o no. Eran de otra forma. Tenemos una idea del amor romántico que nos han vendido durante muchísimo tiempo, en las películas, etc.,  que realmente no se corresponde con la realidad”.

“En este sentido,  ha sido muy importante el papel de la mujer, que ha cambiado muchísimo desde hace 50 años hasta la actualidad. Pero para mí  no se trata de una relación entre hombre y mujer, sino entre  personas, y hasta que uno no reconecte con uno mismo, es imposible que se pueda llegar a tener una relación prometedora”.

Vázquez considera que “deberíamos ser más exigentes con nosotros mismos y, en la medida que lo somos, podemos serlo con la otra persona. Lo que no podemos pretender es exigir a otra que nos ame cuando nosotros hemos sido incapaces de amarnos”.

INTENTAR  RELACIONES SANAS.

La escritora mantiene que  “partir de la necesidad de que te amen para ser feliz es un error total, tenemos que darnos cuenta de que,  para ser felices, tú tienes que ser tu prioridad  y ser tu propio líder. A partir de ahí, intentar tener relaciones sanas,  relaciones  que sean 100% iguales y, si te exiges ese 100%  a ti mismo, podrás encontrar  el máximo de entrega en esa otra persona. No es cierto el tópico de la  media naranja”.

En el trabajo de Montaña Vázquez en “Tu Pareja Perfecta: The Matchmaking Agency”, a quienes para buscar pareja, primero se les busca candidatos que compartan el perfil del cliente, para lo que “tengo un acto presencial con cada uno de ellos y, cuando ya tengo claro más o menos cómo es esa persona, qué quiere en su vida y cómo se plantea las relaciones de pareja, empiezo a buscar a esa otra persona que sea compatible”.

Después de ese trabajo, “organizo la cita, convoco a ambos y les presento. Rompo el hielo y los describo a cada uno con un perfil somero del otro. Al día siguiente les llamo para que me cuenten qué tal se han encontrado y, si me dicen los dos que quieren una segunda cita, “les doy permiso”, entre comillas, para que se pidan sus teléfonos. Pero en el primer encuentro les pido que no lo hagan, porque  siempre hay inquietud y un poco de ansiedad”.

Pero para llegar a ese final feliz, Vázquez asegura que el trabajo es difícil  y “también  les digo que aquí no hay milagros, las relaciones hay que trabajarlas, requiere un tiempo y hay que tener muy claro que  hay que poner cada uno de su parte. No es tan fácil enamorarse”.

Sin embargo, Montaña Vázquez se siente satisfecha porque afirma que “estamos teniendo más de un 70% de éxitos, y cuando ves a los clientes felices porque han conseguido una pareja, te produce mucha alegría y me digo a mi misma que ha compensado todo el esfuerzo”.

Montaña Vázquez concluye con la mejor de sus experiencias: “La edad promedio de las mujeres que acuden a la Agencia está entre 37- 38 y los 55; y en ellos, entre 42 y 60 más o menos. El perfil de estas personas generalmente es, sobre todo, de gente que está separada o divorciada  y de personas bastante adultas, lo que me da mucha alegría,  porque la personas ya empiezan a saber que la vida no se acaba en divorcio, ni tampoco a los 50 años ni a los 60”.

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