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Jarry se venga de Zverev y disputará la final ante Dimitrov

Jarry se venga de Zverev y disputará la final ante Dimitrov

REDACCIÓN DEPORTES.- El chileno Nicolás Jarry superó al alemán Alexander Zverev, tercer favorito, y alcanzó por segunda vez la final del torneo de Ginebra, que disputará contra al búlgaro Grigor Dimitrov, cuarto cabeza de serie, que remontó al estadounidense Taylor Fritz, segundo, para regresar por primera vez en cinco años a la lucha por un trofeo.

Jarry disfruta de una semana de ensueño. Tras ganar en cuartos de final al cuarto jugador del mundo y vencedor del torneo en las dos últimas ediciones, el noruego Casper Ruud, superó este viernes, en semifinales, a Zverev, con el que había perdido la final de 2019 en este torneo.

El chileno ganó por 7-6 (3) y 6-3, y llegó a la quinta final de su carrera. La segunda en Ginebra y la segunda de 2023 tras la de Santiago, donde consiguió un nuevo trofeo que añadió al logrado en Bastad, en 2019, cuando estrenó su historial de éxitos.

Jarry, sostenido por su saque y por un tenis atrevido, tardó una hora y 48 minutos en ganar por segunda vez en cuatro enfrentamientos al germano.

El chileno, que cerrará la competición entre los mejores cuarenta del mundo, aspira al tercer título de su carrera ante el búlgaro Grigor Dimitrov, cuarto cabeza de serie, que remontó al estadounidense Taylor Fritz, segundo, por 3-6, 7-5 y 7-6 (2).

Fue épico como el búlgaro alcanzó, cinco años después, la final de un torneo WTA. Pretende reencontrarse con el éxito Dimitrov, que no levanta un trofeo desde que ganó las Finales ATP en 2017, su mejor año, cuando cosechó cuatro de los ocho títulos que hay en su palmarés.

Fue la de Rotterdam en 2018 su última final. Ahora puja por el torneo de Ginebra tras ganar al segundo favorito, el estadounidense Taylor Fritz, y rompió una racha de once derrotas seguidas en semifinales del circuito.

Dimitrov, de 32 años, obtuvo su primera victoria de la temporada ante un jugador de los diez primeros del mundo. Cerró su objetivo después de dos horas y 52 minutos.

«Fue un partido loco. Estoy muy contento con la forma en que peleé. Estoy feliz pero el trabajo no ha terminado. No me tomo ningún partido a la ligera. Vine aquí con un propósito y tengo la intención de terminarlo el sábado», afirmó.

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