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Educa advierte que el 59.7 % de los educadores solo se reúne con las familias para entregar notas

Educa advierte que el 59.7 % de los educadores solo se reúne con las familias para entregar notas

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SANTO DOMINGO.– Una consulta realizada por Acción Empresarial por la Educación (Educa) a 811 participantes de módulos virtuales reveló que el 59.7 % solo se reúne con las familias para entregar notas, mientras que el 31.2 % carece de un plan propio para trabajar con ellas.

Los resultados fueron presentados por Yahaira Sosa, directora ejecutiva de Educa, durante el lanzamiento de la trigésima edición del Congreso Internacional de Educación Aprendo 2026, celebrado en la sede del Banco Popular Dominicano.

La exposición reunió hallazgos de la consulta y evidencias de estudios sobre desempeño académico, acompañamiento familiar, asistencia escolar y habilidades digitales, con énfasis en la importancia de fortalecer el vínculo entre la escuela y el hogar para acompañar el aprendizaje durante todo el año escolar.

Personalidades durante la actividad (Foto: Fuente Externa)

Después de ampliar el acceso

“La inversión abrió puertas; ahora debemos elevar lo que ocurre dentro”, plantea la presentación de Educa al revisar los avances de la última década en cobertura, infraestructura y apoyos a las familias mediante útiles, alimentación y transporte escolar.

La exposición sitúa en 62.4 % la cobertura educativa de la población de tres a cinco años para el período 2024-2025. También registra una reducción de 39.7 a 30.3 alumnos por aula en seis años.

Yahaira Sosa (Foto: Fuente Externa)

Disponer de aulas, almuerzo y transporte atiende necesidades que condicionan el acceso y la permanencia en la escuela. Sobre esa base, Educa sitúa el desafío actual en la calidad de la experiencia educativa y en la capacidad de los estudiantes para utilizar lo aprendido.

El planteamiento comprende la lectura, la expresión de ideas con criterio, el razonamiento matemático y la aplicación de conocimientos a situaciones cotidianas. Comparar precios, comprender una noticia, elaborar un presupuesto o participar en la solución de un problema comunitario son ejemplos de esa conexión entre enseñanza y vida diaria.

La propuesta incorpora, además, condiciones para aprender dentro de los centros. Entre ellas figuran la convivencia, la salud mental de docentes y estudiantes, la atención a la diversidad y el uso responsable de la tecnología.

El puente entre la escuela y las familias forma parte de esa agenda. Permite compartir información sobre las dificultades del estudiante, acordar apoyos y dar continuidad en el hogar a hábitos que favorecen su formación.

Del encuentro para entregar notas al seguimiento

La consulta recogió respuestas de participantes de 31 provincias. La presentación también registra la conexión de 5,568 docentes y equipos de gestión a los módulos virtuales previos al congreso. Esta cifra corresponde al alcance de la formación, mientras que los porcentajes sobre la relación con las familias proceden del grupo de 811 consultados.

Entre las dificultades para trabajar con los hogares, el 54 % identificó problemas para conciliar horarios y el 11 % señaló obstáculos de comunicación. Al mismo tiempo, el 61 % afirmó que orienta a las familias sobre cómo colaborar desde casa para fortalecer el trabajo del aula.

Las respuestas describen distintos aspectos de esa relación. Ofrecer orientaciones puede formar parte de un encuentro para entregar calificaciones. Un plan de acompañamiento requiere, además, definir actividades, mantener comunicación y dar seguimiento durante el año escolar.

Educa organiza esa relación alrededor del contacto, la comunicación clara y oportuna, la participación y los acuerdos sobre hábitos y responsabilidades. A la escuela le asigna la tarea de orientar y crear oportunidades de participación, tomando en cuenta la realidad de cada hogar. A las familias, la de conversar sobre lo aprendido, organizar tiempos y acompañar las tareas sin sustituir al estudiante.

Las expectativas familiares y el aprendizaje

La exposición incorpora resultados del Estudio Regional Comparativo y Explicativo (ERCE 2019), de la Unesco, para examinar la relación entre el entorno familiar y el desempeño académico.

En Ciencias de sexto grado, los gráficos correspondientes a República Dominicana muestran una diferencia de 42 puntos asociada con las expectativas altas de las familias. Al comparar estudiantes de condiciones socioeconómicas similares, la diferencia se reduce a 25 puntos.

Ese ajuste permite apreciar cuánto cambia la asociación al considerar las condiciones económicas y sociales de los hogares. La relación entre expectativas y desempeño se mantiene, aunque con una magnitud menor.

En Lectura de tercer grado, cada unidad adicional del índice de involucramiento en el hogar se relaciona con ocho puntos más. Después de considerar el nivel socioeconómico, la diferencia es de seis puntos.

Son asociaciones estadísticas que ayudan a identificar prácticas y condiciones relacionadas con el desempeño. Entre ellas se encuentran el interés por lo que ocurre en la escuela, las conversaciones sobre el aprendizaje y las expectativas sobre la trayectoria del estudiante.

La presentación propone llevar ese acompañamiento a acciones habituales, como preguntar qué se aprendió, leer juntos, contrastar una noticia y distinguir una opinión de un hecho.

El trabajo de la escuela también cuenta

El análisis del acompañamiento familiar se complementa con evidencia sobre las prácticas escolares. Los gráficos del ERCE 2019 incluidos en la exposición relacionan el apoyo al aprendizaje y la organización de la enseñanza con diferencias en los resultados de Matemática.

En tercer grado, cada unidad adicional del índice de apoyo al aprendizaje se asocia en República Dominicana con 60 puntos más. Al considerar el nivel socioeconómico, la diferencia queda en 47 puntos.

En sexto grado, la asociación entre la organización de la enseñanza y el desempeño pasa de 45 a 28 puntos después del mismo ajuste.

Los resultados sitúan el apoyo pedagógico y la organización del trabajo escolar entre los aspectos que ayudan a comprender las diferencias de aprendizaje. La presentación los vincula con prácticas docentes como interesarse por los estudiantes, animarlos ante contenidos difíciles, orientar frente al error y atender su bienestar emocional.

La formación y el acompañamiento de los maestros adquieren relevancia dentro de ese planteamiento. Son quienes deben convertir los recursos disponibles, el tiempo de clase y la información sobre sus estudiantes en decisiones de enseñanza.

La asistencia y la continuidad de los contenidos

El ausentismo introduce otra dificultad en el proceso educativo. La exposición recoge un promedio regional del ERCE 2019 según el cual los estudiantes con dos o más ausencias durante el último mes presentan resultados 16 puntos inferiores.

La cifra permite dimensionar la relación entre asistencia y desempeño, junto con otros factores que intervienen en la trayectoria escolar. Faltar interrumpe la secuencia de los contenidos y obliga a recuperar actividades y explicaciones. Cuando las ausencias se repiten, el estudiante puede acumular dificultades para seguir el trabajo de su grupo.

La propuesta distribuye tareas entre la escuela y el hogar. Los centros deben monitorear las faltas, identificar sus causas y organizar la recuperación de aprendizajes. Las familias pueden contribuir mediante rutinas de asistencia, comunicación oportuna y respuesta a las situaciones que impiden acudir a clases.

Conectarse y saber protegerse

El entorno digital amplía las responsabilidades educativas de las escuelas y las familias. La presentación distingue entre la familiaridad con los dispositivos y las capacidades para reconocer riesgos, proteger los datos personales y evaluar la información.

Para abordar esa diferencia, Educa cita el estudio Kids Online República Dominicana, de Unicef e Indotel, publicado en 2021 y basado en una encuesta nacional realizada en 2020.

Ante la afirmación “Me siento seguro en Internet”, el 37 % la consideró muy o bastante cierta, el 42 % poco cierta y el 14 % nada cierta. Sobre “Sé qué hacer ante una agresión en línea”, el 43 % expresó estar de acuerdo y el 46 % la calificó como poco o nada cierta.

Estos resultados aportan un antecedente sobre la percepción de seguridad y la capacidad declarada para responder a agresiones digitales entre la población estudiada. La exposición los utiliza para fundamentar la formación en protección de la identidad, comprensión de riesgos y toma de decisiones.

El acompañamiento incluye aprender a reconocer una situación de agresión, buscar ayuda, cuidar la privacidad y valorar las consecuencias de compartir información. También comprende el análisis de los contenidos que circulan y de las fuentes que los producen.

Las experiencias digitales de los estudiantes atraviesan la escuela y el hogar. Sus consecuencias pueden manifestarse en la convivencia, el bienestar y el aprendizaje, por lo que la propuesta de Educa incorpora la prevención y la respuesta al ciberacoso como responsabilidades compartidas.

Cuatro productos para trabajar en los centros

Aprendo 2026 se celebrará los días 20 y 21 de noviembre bajo el lema “Creando puentes para aprender”, con una convocatoria dirigida a más de 5,000 docentes y equipos de gestión.

Esa es la participación prevista para el congreso. Los 5,568 corresponden a las conexiones reportadas en los módulos virtuales previos y los 811 al grupo consultado sobre el trabajo con las familias.

La propuesta contempla que los participantes trabajen en cuatro productos concretos.

Un plan de vinculación entre la escuela, las familias y la comunidad.
Un protocolo contra el ciberacoso.
Acciones para fortalecer los aprendizajes fundamentales.
Pautas para el uso responsable de la tecnología, con indicadores de seguimiento.

El propósito es que los participantes regresen a sus centros con instrumentos para organizar el trabajo y evaluar su aplicación. En el caso del ciberacoso, el producto previsto es un protocolo que permita incorporar su atención a la gestión escolar, junto con la formación para reconocer riesgos y buscar ayuda.

La presentación también asigna funciones a otros actores. Las empresas pueden aportar recursos y oportunidades, las universidades evidencia y formación, y las organizaciones comunitarias articulación social.

La agenda de Aprendo conecta así la inversión en condiciones de acceso con tareas de enseñanza, acompañamiento y protección. El seguimiento propuesto permitirá examinar cómo los planes se incorporan a la vida de los centros y qué cambios producen en las prácticas escolares.

ENV/

Sobre el autor

Fotografía de Fernando Quiroz


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