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CHICAGO — El cubano Miguel Vargas estaba hablando a solas con un reportero tras una conferencia de prensa más amplia durante la Serie Divisional de la Liga Americana contra Cleveland, cuando el tercera base de los Medias Blancas sonrió y señaló al grupo de periodistas que se alejaba.
“Tú empezaste todo esto”, expresó Vargas entre risas.
Esa afirmación podría ser cierta en este caso en particular, pero en realidad es Vargas quien “empezó todo esto”. Es Vargas quien se transformó de un difícil debut en el 2024 con los Medias Blancas a ser un All-Star y el rostro de la franquicia.
Es Vargas quien emergió como un símbolo del salto de los Medias Blancas, pasando de 121 derrotas en el 2024 a un Juego 5 de la SDLA donde el ganador se lo lleva todo el sábado por la noche en el Progressive Field.
De momentos difíciles a un triunfo definitivo.
“Es una presencia constante y no cambia si se va de 10-0, 10-5 o 10-8”, señaló el derecho Davis Martin. “Es una figura inamovible en nuestra alineación. Es un líder constante en nuestro clubhouse.
“Si está haciendo sus cosas como un profesional, les hace saber a los muchachos más jóvenes que, aunque seas un All-Star, igual tienes que venir y hacer tu trabajo. Es lo que él hace todos los días. Hace reír a la gente. Consigue que todos se relajen. Él recuerda que este es un juego divertido y se supone que debes divertirte haciéndolo”.
Aquí está el giro interesante con respecto al ascenso de Vargas, quien cumplirá 27 años el 17 de noviembre: Después de ser cambiado por los Dodgers en el 2024 y batear para .104 en 157 visitas al plato con los Medias Blancas, Vargas pensó en dejar el béisbol.
Vargas habló de estos pensamientos cuando fue elegido como todoestrella de la Liga Americana en el 2026, dándole crédito a este grupo especial de jugadores de los Medias Blancas por devolverle el sentido al juego. Él profundizó sobre lo que pasaba por su mente en ese momento del 2024 durante una conversación reciente con MLB.com.
“Sí, 100 por ciento”, confesó Vargas al ser consultado sobre si pensó en dejar el béisbol luego del 2024. “Llegué a las últimas semanas de ese año, me senté con mi papá y en realidad… No era la primera vez que hablábamos sobre dejar de jugar. Es simplemente un momento difícil.
“Estoy contento y agradecido de tener gente a mi lado que no permitió que eso me sucediera. Definitivamente fue un momento oscuro y sí, gracias a Dios escuché a mi papá y tuve otra oportunidad”.
Lázaro Vargas fue un jugador estelar en Cuba, ganando medallas de oro olímpicas en béisbol para su país en 1992 y 1996. Siempre ha sido una fuente experta de consejos para Miguel y continúan intercambiando ideas en estos tiempos que, en el presente, son predominantemente buenos.
Durante aquellas conversaciones sobre el retiro, uno de los obstáculos que se interponía en el camino de Vargas era saber qué haría sin el béisbol.
“No lo sé. Era tan fácil dejar de jugar, pero no tenía una respuesta a lo que quería hacer”, admitió Vargas. “Esto es lo que he hecho toda mi vida. No sé hacer nada más. Así que, creo que esa fue la parte aterradora. Esto es lo que he hecho toda mi vida. Esto es lo que quiero seguir haciendo”.
La decisión fue grandiosa para Vargas e igualmente importante para los Medias Blancas.
Durante la derrota 9-5 ante los Guardianes en el Juego 4 el jueves, Vargas conectó un jonrón contra el cerrador de Cleveland, Cade Smith, para abrir la novena entrada, lo que inició un breve empuje que provocó el ingreso del abridor Gavin Williams al compromiso. Williams se perfila para tener un rol importante en el montículo por Cleveland en el Juego 5, por lo que el haberle sacado 18 pitcheos el jueves podría resultar fundamental.
A lo largo del resto del juego, Vargas negoció tres bases por bolas, con los Guardianes lanzándole cuidadosamente a una de las principales figuras de Chicago. Tiene velocidad para robar 20 bases, poder para 30 bambinazos y 30 dobles, y juega una defensa estelar en la antesala.
Como si todas esas bendiciones no fueran suficientes, sus amados Vikingos de Minnesota tienen récord de 4-0 y el equipo de Fantasy Football que codirige con Sam Antonacci acaba de ganar por primera vez.
“Están pasando muchas cosas buenas en mi vida”, comentó Vargas sonriente. “Estoy muy feliz por ello”.
La alegría de Vargas aumentaría con al menos un triunfo más el sábado y un boleto a la SCLA contra los Rays.
“No he hablado de eso en mucho tiempo, pero no tengo palabras para describir este momento”, expresó. “Pensé que nos iba a tomar mucho más tiempo llegar aquí y tener esta oportunidad.
“Fue muy rápido. Ni siquiera he tenido tiempo de sentarme a ver lo que he hecho y lo que este equipo ha logrado este año. Con suerte, al final de la campaña, podré sentarme y realmente disfrutarlo”.

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