SANTO DOMINGO.- El jefe de Suscripción de Contratos de Incendios para Latinoamérica en Swiss Re México, José Athie, explicó que los fenómenos naturales están definiendo una nueva normalidad en el sector asegurador y reasegurador, lo que ha transformado la forma de calcular y establecer las primas en la región.
Precisó que hace una década se consideraba catastrófico que las pérdidas aseguradas por fenómenos naturales superaran los 100,000 millones de dólares en un año. Sin embargo, en la actualidad esa cifra representa el estándar mínimo, ya que durante los últimos cinco años se ha mantenido entre 140,000 y 150,000 millones de dólares, aun sin haberse registrado un evento de gran magnitud como un huracán o un terremoto en una zona altamente asegurada.
“Desde 2017 no hemos tenido un año pico, donde ocurra una gran catástrofe como un huracán o un terremoto en una zona con una alta penetración de seguros. Un año de ese estilo podría fácilmente traer una pérdida asegurada de 300,000 millones de dólares”, advirtió.
José Athie realizó estas declaraciones durante una entrevista en el programa “60 Minutos de Seguros”, que transmite la plataforma digital El Nuevo Diario TV.
(Ver programa).
El ejecutivo comentó que esta realidad ha obligado al mercado asegurador y reasegurador a cambiar su paradigma. Ya no basta con analizar el comportamiento histórico de los últimos 20 años para proyectar riesgos futuros; ahora se requiere un enfoque prospectivo que contemple escenarios de mayor severidad.
“Esto nos ha obligado a cambiar de paradigma en términos de precio y de costo de capital y de la disciplina de suscripción; por ejemplo, uno de los impactos es la disponibilidad de capacidad para ciertos tipos de riesgos como puede ser la alta frecuencia y cambios en general de los requerimientos de retorno y de precio que tiene el reaseguro, que al final es un reflejo del riesgo que se está corriendo”, detalló.
Asimismo, indicó que el impacto es global y no se limita a las regiones que han sufrido catástrofes. Incluso países donde no se han registrado desastres de gran magnitud, como la República Dominicana, han visto ajustes en las primas debido al reconocimiento del potencial riesgo.
En ese sentido, aclaró que las primas más altas no buscan recuperar pérdidas pasadas, sino reflejar un nuevo paradigma en el que la valoración del riesgo se ha vuelto más exigente y realista frente a las tendencias crecientes de catástrofes naturales.

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