SANTO DOMINGO.- Lo que pasó aquel 24 de abril fue un verdadero despertar patriótico del pueblo dominicano, la Revolución de Abril del 1965 no solo fue movimiento cívico-militar, significó una real alianza tanto de militantes y de la Armada como de las masas populares y de diversos clases, ente sectores de la burguesía urbana, de los trabajadores y de obreros.
Pero, esencialmente fue una revolución democrática, en el sentido de que la misma no perseguía, como maliciosamente argumentaron los norteamericanos, establecer un régimen socialista o comunista. En realidad, el control de la revolución políticamente hablando, estaba en manos del Partido Revolucionario Dominicano, a pesar de la presencia de los partidos de izquierda, como el 14 de junio, el PCD, el MPD, y otros.
Asimismo, el control militar, de la misma estaba en manos principalmente de los militares y oficiales a cuya cabeza se encontraba el coronel Alberto Caamaño, quien naturalmente no era en esos momentos, comunista ni nada parecido, fue un revolucionario popular en cuanto a sus bases sociales.
Una característica de la revolución de abril fue que estuvo concentrada en la ciudad de Santo Domingo. Es decir, que no se expandió hacia los pueblos del interior del país, si no todo lo contrario, muchos revolucionarios y personas simpatizantes del gobierno de Bosch, llegaron del interior a la capital, para participar del hecho.

¿Qué motivó la revolución?
Tras el golpe de Estado de Juan Boch se motivaron las conversiones de la conspiración, en una formidable insurrección popular, a favor del regreso de Bosch al poder sin elecciones.
La forma de organización política y militar que se estableció en el bando constitucionalista, fueron los llamados comando. Estos estaban integrados por civiles armados y militares constitucionalistas, y fulgían como órgano de poder, lo mismo operaban en diferentes zonas geográficas controladas por los partidos del regreso de Bosch sin elecciones. Desde el punto de vista de su composición social, los comandos estaban conformados por sectores pequeños burgueses y obreros sumamente radicalizados.
Por supuesto, antes que los comandos constitucionalistas estaban subordinados militar y políticamente a la dirección burguesa populista del Partido Revolucionario Dominicano, y alto mando constitucionalistas a cuya cabeza se encontraba el coronel Caamaño, quien además fue elegido presidente de la República en base a una sugerencia y con la aprobación del profesor Juan Bosch.
Sin embargo, tal subordinación no implicaba, naturalmente, que los comandos representaban un autentico poder popular. De forma pues, que la base de sustentación del gobierno constitucionalista, eran los sectores militares, la burguesía populista, la pequeña burguesía radicalizada, sectores obreros y sindicales.

Bosch y Balaguer organizaron una conspiración cívica militar, en la cual militares jóvenes, y de baja graduación, vinculados al Partido Revolucionario Dominicano, pero con una conciencia democrática y constitucionalista, se unieron con militares trujillistas-balagueristas como el llamado Clan de San Cristóbal, encabezado por Ney Nivar Seijas, y que respondía al liderazgo del Dr. Balaguer.
La conspiración fue desvelada, el 24 de abril de 1965, pero simplemente ya era muy tarde para Read Cabral, el cual fue apresado por oficiales que horas antes, lo apoyaban. En esta coyuntura, se aceleran las discusiones y negociaciones entre los bandos militares que coadyuvaron al derrocamiento del gobierno.
La contradicción surgió precisamente, porque los militares trujillistas-balagueristas, desconocieron los acuerdos políticos, y se negaron a aceptar el gobierno de Bosch, sin elecciones, precisamente esas descendencias fueron la causa principal para que un golpe de estado, y que luego se transformara rápidamente en una revolución.
Principales hechos
Los militares jóvenes, encabezado por el coronel Fernández Domínguez, tomaron la histórica decisión de distribuir armas entre la población civil, miembros de los Partidos de la Izquierda y del Partido Revolucionario Dominicano; así se organizaron los llamados comandos, forma de organización militar, propia de las guerrillas urbanas. La Guerra Civil para el 25 de abril de 1965, era un hecho indetenible.
Dos bandos enfrentados, los constitucionalistas, cuyo objetivo militar era destruir al viejo Ejercito Nacional Trujillista, el cual estaba controlado en su totalidad, por lo militares trujillistas-balagueristas, en cuanto al objetivo político, se trata simplemente e restablecer el Gobierno de Bosch sin elecciones.
Un hecho interesante que hay que mencionar, fue la conversación sostenida por un grupo de militares constitucionalistas, encabezados por Francisco Alberto Caamaño, con el embajador Norteamericano; a quien se le solicito su mediación, justamente para evitar la guerra civil.
Este sin embargo, se limito a decirles a los constitucionalistas que se rindieran para evitar males mayores. Indignados, los militares constitucionalistas se dirigieron de inmediato a la cabeza del Puente Duarte, pues las tropas de CEFA dirigidas por Wessin y Wessin, se dirigían al centro de la ciudad con la intención de tomarla y derrotar a los constitucionalistas.
Segunda intervención norteamericana
La Segunda Ocupación Militar Norteamericana a la República Dominicana, se produjo el 28 de abril de 1965. A nuestro país llegaron aproximadamente unos 42,000 soldados norteamericanos. El gobierno de Washington justifico la ocupación militar, señalando que se trataba d evitar la formación de una nueva cuba en el Caribe.
Luego de muchas batallas y negociaciones con los constitucionalistas, está intervención facilitó el triunfo del Dr. Balaguer en las elecciones realizadas bajo tutela de las botas norteamericanas.
La celebración de las elecciones de junio de 1966, representaron el inicio de un proceso de reordenamiento y reorganización del estado, el cual quedaría más fuertemente vinculado a los organismos interventores, como el cuerpo de asesores militares, agencia de desarrollo, la CIA, entre otros. La guerra de abril en 195 finalizo después de muchas rondas de negociaciones, dirigidas por la OEA, La cual había integrado la llamada Fuerza Interamericana de Paz, donde participaron soldados de diferentes países.

Rol de la mujer en la batalla
Las mujeres dominicanas también jugaron un rol de importante relevancia en la gesta del 24 abril del 1965.
El escritor René del Risco Bermúdez, escribió el siguiente fragmento para reconocer a las combatientes que se enfrascaron contra de los invasores norteamericanos el 24 de abril de 1965:
“Compañeras, estoy pensando que morir nada nos cuesta, que puede un golpe de plomo igual que un golpe de seda romper tu pecho y el mío esta noche, compañeras”…
Aquí se detalla el hecho de que al igual que en la Guerra de Independencia, la primera intervención norteamericana de 1916 o en resistencia a la dictadura trujillista, en la revolución de abril de 1965 también las mujeres se integraron a la lucha.
Algunos de los nombre de las damas que participaron en la revolución del 65
Hilda Gautreau, Yolanda Guzmán, Emma Tavárez Justo, Piky Lora, Aniana Vargas, Venecia Juan,Edith Altagracia Ferreira,Fiume Bienvenida Gómez Sánchez,Milagros Concepción, Elvira Grecia Johnson Ortiz, Gisela Antonia Mercedes y Ana Joaquina Viñel Taveras (La China).
Las mujeres no son realizaron tareas tradicionales como suministrar comida. También estuvieron involucradas en tareas audaces como entrenarse en el manejo de las armas, impartir instrucciones a otros combatientes; tareas diversas de logística como gestionar fondos y comida en el interior de país a través de contactos e incursiones fuera de la zona de guerra; servir de correo clandestino, tipificar sangres, organizar la atención a las personas heridas en los hospitales, distribuir documentos, trasladar armas, procurar combustible y enterrar a los muertos; tareas imprescindibles y riesgosas sin las cuales no hubiese sido posible la resistencia.

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