REDACCIÓN DIGITAL.-El 5 de agosto de 1496 Bartolomé Colón fundó La Nueva Isabela en la desembocadura del río Ozama en honor a la reina Isabel I de Castilla, de España.
Sin embargo, la Nueva Isabela tuvo una vida efímera y quedó despoblada pocos años después, ya que en 1502 un huracán destruyó el asentamiento original.
Ante esta adversidad el gobernador de la época, Nicolás de Ovando, refundó la ciudad rebautizándola como Santo Domingo.
Bajo el gobierno de Ovando y posteriormente de Diego Colón, hijo de Cristóbal Colón, Santo Domingo comenzó a prosperar, durante este periodo se construyeron algunos de los edificios coloniales más significativos de la ciudad, marcando el inicio de su desarrollo urbano.
Entre los principales edificios coloniales de Santo Domingo se encuentran la Catedral Primada de América, el Alcázar de Colón, y la Fortaleza Ozama.
También están la Catedral de Santa María La Menor, el Monasterio de San Francisco, y el Museo de las Casas Reales son otros ejemplos del legado arquitectónico de Santo Domingo.

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