«La autonomía municipal es la base de la libertad política.» – Alexis de Tocqueville
El reciente triunfo del Partido Revolucionario Moderno (PRM) en las elecciones municipales dominicanas del 18 de febrero marca un hito significativo en el panorama político del país.
Con una victoria abrumadora en el 85% de las alcaldías, este resultado no solo refleja la preferencia política de la población sino que también subraya la fortaleza y madurez de la democracia dominicana.
El proceso electoral se caracterizó por su transparencia y tranquilidad, desmintiendo las denuncias infundadas sobre un alto nivel de abstención.
Contrario a las afirmaciones de la oposición, liderada por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y la Fuerza del Pueblo, que estimaban una abstención cercana al 70%, la Junta Central Electoral (JCE) confirmó que esta fue del 53%, un porcentaje considerado normal en elecciones municipales. Este dato refuerza la validez del proceso electoral y la confianza en las instituciones democráticas del país.
Este triunfo del PRM no solo es una victoria política, sino también una oportunidad para continuar y profundizar el desarrollo municipal en la República Dominicana.
Bajo el liderazgo del presidente Luis Abinader y su lema de «un solo gobierno», se espera que el avance significativo de las comunidades se acelere, promoviendo una gestión inclusiva y colaborativa, incluso con alcaldes de la oposición. Este enfoque de gobernanza apunta a superar los desafíos y sabotajes políticos, favoreciendo el progreso colectivo sobre los intereses partidistas.
La responsabilidad que recae sobre el PRM tras este triunfo es considerable. Es imperativo que el partido asuma esta victoria con humildad y compromiso hacia el bienestar del país.
Este momento es crucial para sentar las bases de un futuro promisorio para la República Dominicana, donde el desarrollo municipal y la consolidación democrática caminen de la mano.
La expectativa de una victoria contundente de Luis Abinader en las próximas elecciones presidenciales, así como de candidatos del PRM a senadurías y diputaciones, plantea un escenario optimista para la continuación de una obra de gobierno enfocada en el progreso, la transparencia y la inclusión.
La posibilidad de una gestión unificada a nivel nacional promete acelerar las transformaciones necesarias para alcanzar un desarrollo sostenible y equitativo.
El triunfo del PRM en las recientes elecciones municipales no solo representa un cambio en muchos de los casos en la administración local, sino que también es un voto de confianza en la dirección y visión del presidente Abinader.
La República Dominicana se encuentra en un momento decisivo, con la oportunidad de fortalecer su democracia y avanzar hacia un futuro de prosperidad compartida. La gestión que se realice desde este momento será determinante para el legado que se quiera dejar a las futuras generaciones.
Por Paul Almánzar Hued

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