Campaña contra el racismo une a todos los competidores del Campeonato Brasileño de fútbol
RIO DE JANEIRO. – Una campaña contra el racismo en el fútbol y de solidaridad con Vinícius Júnior, víctima de insultos racistas en España, unió este fin de semana a todos los competidores del Campeonato Brasileño en los diez partidos por la octava jornada de la Liga.
En los cinco partidos disputados este sábado -así como está previsto en los cinco programados para el domingo-, los jugadores de los veinte equipos usaron uniformes en que era visible el mensaje «Con racismo no hay juego».
El mismo mensaje fue estampado en los balones, en las bandas de los capitanes de cada equipo, en las camisas de los árbitros y hasta en las monedas utilizadas para los sorteos.
Además, al comienzo de los partidos, todos los atletas, aplaudidos por el público, se sentaron en la cancha y permanecieron inmóviles por 30 segundos en apoyo a la campaña contra el racismo en el fútbol, mientras que las pantallas de los estadios exhibían vídeos de personalidades afirmando que «con racismo no hay juego».
Algunos jugadores hasta irguieron el brazo para mostrar el puño cerrado, gesto que se ha convertido en un símbolo de la lucha contra la discriminación racial en todo el mundo.
La campaña fue impulsada por la propia Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), que destacó en un comunicado que se convirtió en al primera federación en el mundo en incluir en su reglamento de competiciones sanciones deportivas a los clubes, como pérdida de puntos, en casos de racismo en sus estadios.
Pero algunos clubes también promovieron actos propios contra el racismo, como Vasco da Gama y Fortaleza que divulgaron las alineaciones de sus equipos sin la fotografía de los futbolistas negros, como forma de destacar su «invisibilidad».
Asimismo, Flamengo, el club más popular de Brasil, incluyó en el uniforme de sus equipos masculino y femenino una estampa mostrando un puño cerrado con el letrero «La Lucha».
La CBF también tiene previsto actos similares contra el racismo en los amistosos que la Canarinha disputará contra Guinea el 17 de junio próximo en Barcelona y contra Senegal tres días después en Lisboa.
La Confederación escogió a propósito rivales africanos para sus amistosos en estadios europeos.
La campaña fue una reacción al escándalo desatado por los insultos racistas vertidos contra el atacante del Real Madrid y de la selección brasileña, en un partido de La Liga española disputado el pasado fin de semana en Valencia.
En los últimos días activistas brasileños realizaron manifestaciones de apoyo a Vinícius frente a la embajada de España en Brasilia y de los consulados españoles en Sao Paulo y Río de Janeiro.
Los manifestantes, así como lo ha hecho el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, clamaron en contra del racismo y la xenofobia y pidieron una respuesta más firme por parte de las autoridades españolas y por parte del mundo del fútbol.

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