Porque la universidad es otra cosa
Da cuenta la historia de que un español de nombre Cristóbal Colón (Cristoforo Colombo), navegante, cartógrafo, almirante y explorador, fue el artífice del llamado descubrimiento de América.
Para muchos, el acontecimiento que dio nombre universal al personaje del 12 de octubre de 1492, fue el paso al primer encuentro entre las civilizaciones europeas y americanas y a la conquista y colonización que bendijo y maldijo dependiendo del condicionante humano.
De si fue o no, Cristóbal Colón, el primer europeo en llegar a las Américas o si llegó o no confundido en su creencia de que había arribado a los territorios de las Indias Occidentales, la verdad es que para el occidente del “Babeque”, en la contemporaneidad, ha sido una desgracia el accionar que marcó la historia americana.
Que decir del “Babeque” con que los taínos identificaban la también denominada Quisqueya o Haiti. Del significado: tierra madre o tierra de oro. Hoy ni una cosa ni la otra. Hoy, más bien, la indignación de las Américas.
La defensa por el auxilio del “Babeque”, cuidado, mucho cuidado, podría encasillarte entre los denominados “pro de allá”, Esto último, mucho más si como el de la “pincelada presente”, es de tez oscura o más bien de origen negroide o mulato.
La esperanza del “Babeque” pudo haber sido que el acontecimiento del 15-M que recibió el nombre en España, de movimiento de los indignados, fuera replicado para hacerle ver a los dueños del mundo que la reacción no debe ser por intereses políticos, sino y básicamente, en defensa del concepto humano y que basta ya, de estar de espalda a lo que ocurre en la parte occidental del “Babeque”.
Si ha de esperarse, para la acción en la defensa de la dignidad humana del “Babeque”, que los artífices del sistema ominoso que ha sistematizado la conducta del crimen delincuencial del occidente y que amenaza permanentemente la cara opuesta que ocupamos al oriente, cambien de actitud y antes que delinquir, afecten intereses potenciales en actitudes verdaderamente revolucionarias, ni pensarlo.
Los dueños, trillan el camino. La historia política de América, prohíbe el mentís del concepto por ser práctica: Cuba, Panamá, Venezuela, Nicaragua, Granada y hay un gran etcétera que no para y, por el contrario, se recicla.
Y, ¿hasta cuándo la indiferencia ante el padecimiento de los habitantes de la luz del “Babeque occidental”, que afecta sustancialmente, la preocupación oriental? ¿Se estará a la espera de un nuevo 15-M en América de artífices indignados? Si es así, que me anoten.
POR EL DR. PABLO VALDEZ

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