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El Programa Mundial de Alimentos condena los saqueos a sus almacenes en Haití

EL NUEVO DIARIO, PUERTO PRINCIPE.- El Programa Mundial de Alimentos (PMA) condenó este jueves los saqueos a sus almacenes en Haití durante las dos semanas de protestas antigubernamentales.

“Nada justifica el saqueo. Los saqueadores están matando de hambre a sus vecinos más vulnerables y dejando a los niños de sus propias comunidades sin alimentos en las escuelas”, destacó en una nota el director del PMA en Haití, Jean-Martin Bauer.

En solo una semana, dos almacenes de esta agencia de Naciones Unidas han sido objeto de actos de pillaje, el último ayer mismo en Les Cayes, la tercera ciudad del país.

El almacén, que además fue incendiado, contenía 762 toneladas métricas de alimentos como parte del programa de emergencia del PMA y como preparación para la temporada de huracanes.

En tal caso, se podría dar una respuesta rápida en el sur del país alimentando a más de 46,000 personas.

Todo el personal está a salvo y ningún miembro fue atacado directamente, confirmó el PMA, que según Bauer, está en “Haití para servir al pueblo haitiano. Nuestro objetivo es garantizar que nuestros alimentos lleguen a las familias más vulnerables”.

Por ello, subrayó, “es imperativo que la violencia cese para que las distribuciones de alimentos puedan reanudarse lo antes posible”.

Este es el segundo incidente grave que afecta a las instalaciones del PMA, tras el saqueo e incendio sufrido en Gonaives el 15 de septiembre.

Ese almacén contenía 1,400 toneladas métricas de alimentos destinados al plan de emergencia y para 100,000 niños del programa de alimentación escolar.

Las protestas arreciaron en Haití después de que en un mensaje a la nación el primer ministro, Ariel Henry, anunciara un aumento del precio de los combustibles, con la consiguiente repercusión en el coste de los productos básicos y el transporte.

En esas manifestaciones se saquearon e incendiaron empresas públicas y privadas e instituciones humanitarias presentes en Haití, un país inmerso en una grave crisis social, política y económica y en medio de una batalla entre bandas criminales.