Quiosco

Muere la leyenda del cine francés Jean-Luc Godard a los 91 años

EL NUEVO DIARIO, PARÍS. — El director Jean-Luc Godard, el “enfant terrible” del cine francés de la Nouvelle Vague y que revolucionó el cine popular en la década de 1960, ha muerto, según medios franceses. Tenía 91 años.

Varios medios franceses confirmaron que habían sabido de su fallecimiento por sus familiares el martes.

Godard desafió las convenciones durante una larga carrera iniciada en la década de 1950 como crítico de cine. Reescribió las reglas para las cámaras, el sonido y la narrativa y fue durante años uno de los directores más viscerales y provocadores.

Sus películas lanzaron al estrellato a Jean-Paul Belmondo, y su controvertida obra navideña “Je vous salue, Marie” (“Yo te saludo, María” en español) acaparó titulares cuando fue criticada por el papa Juan Pablo II en 1985.

Pero Godard también hizo películas, a menudo experimentales y con carga política, que gustaron a pocos fuera de un pequeño círculo de aficionados y que frustraron a muchos críticos por lo que se percibía como un intelectualismo exagerado.

El director del Festival de Cine de Cannes, Thierry Fremaux, dijo el martes a The Associated Press que estaba “triste, triste, inmensamente” por la noticia del fallecimiento de Godard.

Nacido en una familia francosuiza adinerada el 3 de diciembre de 1930, creció en Nyon, Suiza, estudió etnología en la Sorbona, en la capital gala, donde se sintió cada vez más atraído por la escena cultural que floreció en el “cineclub” del Barrio Latino tras la II Guerra Mundial.

Hizo amistad con los futuros grandes cineastas François Truffaut, Jacques Rivette y Eric Rohmer y en 1950 fundó la fugaz Gazette du Cinema. Para 1952 había empezado a escribir para la prestigiosa revista de cine Cahiers du Cinema.

Tras trabajar como obrero en el proyecto de una represa en Suiza, empleó el salario para financiar su primera cinta terminada, “Opération ‘Béton’”, un documental de 20 minutos sobre la construcción de la represa.

A su regreso a París, trabajó como vocero para una agencia de artistas y terminó su primer largometraje en 1957, “Charlotte et Véronique, o Tous les garçons sappellent Patrick”, estrenada en 1959.

También comenzó a trabajar en “À bout de souffle” (“Al final de la escapada” en español), basada en una historia de Truffaut. Fue su primer gran éxito, estrenada en marzo de 1960.

Quiosco Periódico Digital