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Personajes fuertes detrás de una sensible mujer

Judith Rodríguez contó a elCaribe que le apasiona encarnar papeles de personas que son socialmente olvidadas

Judith Rodríguez es una de las actrices más trascendentes de las pantallas dominicanas, que en la mayoría de películas en las que ha participado, ha dado vida a personajes de carácter fuerte.

En una entrevista concedida a elCaribe, habló sobre su personalidad e indicó que a pesar de que la gente puede percibir que es una persona ruda y fuerte, es todo lo contrario.

“Yo soy una mujer súper sensible, lloronísima, súper sentimental. He pasado por muchas cosas en mi vida que me han hecho pasar mucho dolor, físico y mental, entonces por eso la gente me ve así de fuerte”, reveló en la conversación.

Esto pone en evidencia una sola cosa, es una actriz bien preparada para encarnar cualquier papel que le toque caracterizar.

Sin embargo, esas mismas circunstancias difíciles que ha enfrentado, también la han ayudado y obligado a encontrar en ella una fuerza que desconocía. Es sobreviviente de cáncer “y de otras cuestiones en la vida”, que quizás mucha gente desconoce.

“A veces digo, no, yo soy débil y luego me siento y me doy cuenta que no, porque la vida me ha puesto en situaciones en las que me he visto en la necesidad de luchar literalmente por mi vida, entonces por eso tal vez la gente piensa que yo soy fuerte”.

Destaca que su personalidad es quizás la razón detrás de poder tener la capacidad de dar vida a personajes como los que ha hecho, ya que se define como una persona que siente mucho por los demás, especialmente por aquellas personas que usualmente son olvidadas por la sociedad.

“Soy un ser muy sensible y percibo lo que siente el otro también, pero creo que eso me da la posibilidad de ser la artista e intérprete que soy, porque puedo ver más allá de lo tangible. Siento que a mí, Dios y la vida, me han dado el chance de encarnar mujeres que yo siento que tienen que ser escuchadas más que nada”.

Personajes

Yaneli en Carpinteros: Una chica que para mí es fuego, muy sexy, fuerte y segura de ella misma. Hacer ese personaje me permitió conocer otro lado de la verdad de nuestro país, nuestro sistema penitenciario y de nuestra justicia. Duré un tiempo yendo a Najayo para aprenderme el Carpinteo que es un lenguaje de seña que de verdad existe y es la forma de los internos comunicarse.

Rafaela: Es una historia muy cruda desde la mirada de una niña que crece recogiendo basura en el vertedero, en un lugar roto de mucho dolor y un padrastro abusivo, sin embargo, con mucha ilusión de crear un lugar mejor donde vivir con su familia. Con Rafaela traté de mostrar su dolor a través de su coraza y pude contar la realidad de uno de los barrios más vulnerables que es Capotillo. Muchas veces no queremos esta realidad, nos molesta verla y la queremos negar.

Karina en Cocote: Es una chica de pueblo, que está dolida por la muerte de su padre y busca venganza pero quiere la haga el hombre de la casa. Es mucho de como el patriarcado ve las cosas y muchas de las mujeres se sumergen en eso esperando que el hombre haga cuando ellas tienen el poder de asumir la justicia por su mano. Karina es una mujer aguerrida.

Tomasina Cabral en Mariposas de Acero: Una de las heroínas fundadoras del movimiento 14 de junio, la primera mujer torturada y encarcelada en la cárcel 40, junto a hombres. Ella dijo que no le daría ni una lagrima a la tiranía y así fue. Aguanto todo tipo de ultrajes y de denigración. Es una mujer llena de fortalezas, igual de cabeza caliente como Minerva, por eso hicieron tanta química.

Hacer estos papeles es un honor para Judith. Concluyó diciendo que le encanta poder, a través de su cuerpo, “emociones y energía, contar historias de mujeres que son poderosas”.

Mujeres reales
Los personajes que he hecho son inspirados en mujeres reales de nuestro país, que vienen de espacios donde son entes invisibles para nuestra sociedad. Siento que el arte tiene la responsabilidad de darle voz a los que no tienen voz”

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