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Andrea Bocelli, acento italiano, ritmo español y Marta Sánchez como invitada

Esther Gómez

EL NUEVO DIARIO, MARBELLA.- El tenor italiano Andrea Bocelli ofreció un concierto este lunes en Starlite Marbella lleno de sorpresas en el que, además de ópera, hubo espacio para piezas tan populares como “Bésame Mucho” y en el que compartió tablas con la soprano rumana Cristina Pasaroiu, la cantante británica Ayanna Witter-Johnson y la española Marta Sánchez.

El concierto comenzó puntual; apenas unos minutos después de las 22.00 horas se apagaron las luces; se iluminó el escenario, donde los músicos ya estaban colocados en sus respectivos sitios; salió su director, el italiano Carlo Bernini; y sin más dilación, sonaron los primeros acordes de “Farandole”, compuesta por Georges Bizet para la obra “L’Arlésienne” (Alphonse Daudet, 1872).

La noche estaba fresca -la primera después de semanas de temperaturas de infarto- y corría una ligera brisa fría que resultaba muy agradable; el intenso calor había dado -por fin- una tregua a la ciudad y el público de Starlite, arreglado como de costumbre, ocupaba casi por completo el auditorio.

Andrea Bocelli eligió para empezar su única actuación en España este verano “La donna è mobile” de la ópera “Rigoletto” de Giuseppe Verdi -con cuya interpretación arrancó los primeros aplausos- y continuó con “Di quella pira” de “Il Trovatore”, también de Verdi.

Tras ellas dejó paso a Cristina Pasaroiu que dio voz a “Vissi d’arte”, un aria para soprano del segundo acto de la emblemática ópera de Giacomo Puccini, “Tosca”, estrenada con éxito en enero de 1900 en el teatro Costanzi de Roma (Italia).

Junto a Pasaroiu entonó una de sus habituales “Vicino a te s’acqueta” de “Andrea Chénier”, basada en la vida del poeta francés André Chénier, quien fue ejecutado durante la Revolución Francesa, con música de Umberto Giordano y libreto en italiano de Luigi Illica.

En un mano a mano con la soprano rumana interpretaron “Brindisi, de la popular ópera de Verdi “La Traviata” (1853), y llegó el intermedio de un concierto que, aún con piezas en español, contó con un marcado acento italiano, como no podía ser de otra manera.

La segunda parte de la velada arrancó con “Amarcord”, de la banda sonora de la película del mismo nombre del director Federico Fellini y música de Nino Rota; oficialmente había cambiado el ritmo del espectáculo y lo español ganaba protagonismo con temas del mexicano Agustín Lara como “Mamma”.

En él se pudo escuchar también a la londinense Ayanna Witter-Johnson entonar junto a su violonchelo “Roxanne”, de Sting; y a Marta Sánchez, en un inglés bastante preciso, “My way” (“A mi manera”, de Vicente Fernández); y junto a Bocelli, una versión mixta de “Vivo per lei” -ella en español y él en italiano-.

La danza contó, asimismo, con un lugar preferente en un espectáculo en el que Bocelli -también productor musical- hizo varios guiños a lo español en honor al espacio en el que actuaba -el auditorio marbellí de la Cantera de Nagüeles- con la interpretación magistral de “Granada”

El auditorio se volvió un sonoro y clamoroso aplauso cuando el italiano interpretó “O sole mío”, la popular canción napolitana de Eduardo di Capua a la que puso letra Giovanni Capurro y que tantas veces cantó el tenor de Módena Luciano Pavarotti, de quien Bocelli es un declarado admirador.

El final llegó con “Nessum dorma”, un aria del acto final de la ópera Turandot de Puccini y tras la inevitable despedida, varios minutos de aplausos de un público entusiasmado que el tenor recibió con mucho cariño.

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