Quiosco

Nicolás Díaz, el popular comediante que con “Margaro” encendió las risas de la gente

EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – La mañana de este domingo, el país amaneció con la triste noticia del fallecimiento de uno de los comediantes más populares de todos los tiempos, este fue Nicolás Díaz, conocido en el mundo artístico uno de los personajes que lo inmortalizó.

Con una trayectoria de más de 30 años en el mundo del entretenimiento, Margaro se dio a conocer por su repentismo y humor campesino, que siempre mantuvo su esencia en cada uno de los escenarios donde se desenvolvía.

Margaro participó en los sets de comedia de “El show del Medio Día”, “Punto Final”, “Con Freddy y Punto”, “El gordo de la Semana”, “Sábado de Corporán”, “Perdone la Hora”, “9×9 Roberto” y otros espacios que se transmitían mayormente por el canal 9.

Fue merecedor del premio Casandra como comediante del año en la década de los 90’s, destacándose en importantes papeles en el cine, como en las películas “Nueva Yol 3”, “Perico Ripiao”, “El retorno de una estrella” y “Cuatro hombres y un ataúd”, entre otras.

Margaro, quien hasta el momento de su muerte tenía 62 años, tiene dos hijos y una hija, quienes en la actualidad residen en la ciudad de Nueva York en los Estados Unidos.

Sus últimos años lo pasó trabajando en el programa “Pegate y gana” con Frederick Martínez “El Pachá”, a quien Margaro lo consideraba como “su papá”, porque le dio la mano cuando más lo necesitaba.

A finales del 2021 trabajó por poco tiempo en el programa radial “El mañanero”.

Y es que, aunque por muchos años encendió las risas de miles de dominicanos, Margaro estuvo muchas veces en situaciones precarias, viéndose obligado a tener que pedir ayuda en algunas ocasiones a las autoridades para poder sobrevivir y mantenerse.

Sus inicios

Los inicios de Díaz se remontan desde “TV Can”, un programa que se transmitía desde la ciudad de Santiago y que conducía Nelsón Javier “El Cocodrilo”, junto a Frederick Martínez “El Pachá”, allí fue con el personaje que junto a Pipe García formaron el dúo Margaro y Vizcaino.

Luego, se unió al grupo de comediantes de “El Gordo de la Semana”, y junto a Freddy Beras Goico pudo trascender con sus personajes, pero el principal siempre fue Margaro, que hasta estos tiempos fue uno de los personajes que más gustaron en el segmento “La Escuelota”.

Siempre fue agradecido con Freddy, incluso fue de las únicas personas de las que siempre tuvo ayuda, ya que el mismo productor de televisión le veía siempre la gracia y el carisma a este ilustre personaje.

Margaro siempre dio a saber que desde el momento que supo sobre el fallecimiento de Don Freddy en 2010, este sintió que no iba a sobrevivir sin su manto, haciéndosele muy difícil superar esa perdida, tanto en lo personal como en lo laboral, ya que tenía una muy buena relación.

Después de esto, Margaro se vio por mucho tiempo sin un empleo, viéndose obligado a buscar “el peso” con otros trabajos, agravándole su diabetes.

Una vida difícil

La precaria vida que llevó Margaro fue desde un tiempo un tema muy penoso, ya que las condiciones en las que se encontraba su vivienda eran paupérrimas, ya que cuando llovía se le mojaban las pocas cosas que tenía, llevando aproximadamente seis años teniendo esas condiciones.

Años después, en 2018 y por disposiciones del gobierno del entonces presidente Danilo Medina, se le construyó su nueva casa de block y hormigón, esto después de haber sufrido de un proceso prediabético teniendo que ser ingresado de urgencia en la clínica Cruz Jiminián.

Tras este suceso el presentador Frederick Martínez “El Pachá” provocó fuertes críticas por exponer el mal estado de salud en el que se encontraba Margaro. Anteriormente, el humorista fue víctima de violencia cuando unos desaprensivos lo atracaron, propinándole cinco puñaladas y un tiro.

En una entrevista realizada por la comunicadora Colombia Alcántara, su programa “Al Tanto”, Margaro manifestó que, “Cuando salió del aire Con Freddy y Punto me sentía que yo no era nadie, me dije a mí mismo que la depresión no es de Dios, y le dije a un amigo que me dejara amanecer cuidando un garaje que tenía”.

“Entonces vinieron a atracarme dos demonios que ya perdoné. Me dieron cinco estocadas y un tiro. Me hicieron dos operaciones a vida o muerte. Yo estoy vivo por la misericordia de Dios”, explicó.

Expresó que era cristiano porque “ya papá Dios no me va a dar una tercera oportunidad”. Sin embargo, las dificultades que le hicieron vivir momentos de mucha amargura, esas mismas situaciones lo llevaron a obtener una vida con mejor dignidad.

Quiosco Periódico Digital