Quiosco

La Justicia de Cuba condena a 5 y 9 años a los artistas Luis Manuel Alcántara y Maykel «Osorbo»

Un artista plástico y un rapero acaban de ser condenados este viernes a 5 y 9 años, respectivamente por un tribunal de La Habana. Luis Manuel Alcántara y Maykel «Osorbo», uno de los autores de la Mejor Canción del Año de los Grammy latinos, «Patria y Vida», son los encartados.

Ambos artistas son líderes del Movimiento San Isidro, un movimiento artístico y social, creado por artistas e intelectuales que disienten del socialismo cubano.

El juicio se celebró los días 30 y 31 de mayo pasados, y como es usual, sin acceso de la prensa extranjera ni de diplomáticos. En él, Luis Manuel Alcántara fue acusado de los delitos de “ultraje a los símbolos de la patria”, “desacato” y “desórdenes públicos”, mientras «Osorbo» enfrentó cargos por “difamación de las instituciones y organizaciones, héroes y mártires”, “atentado”, “desacato” y “desordenes públicos”.

Detención de Luis Manuel Otero Alcántara. (Captura de pantalla)

La Fiscalía General de Cuba consideró “probados” los hechos y “su lesividad social”.

Diferentes ONGs cubanas y opositores denunciaron que los procesos fueron una “farsa” y que a los dos se les condena solo por su activismo político y por defender su derecho a la libre expresión.

Ambos artistas llevan en prisión provisional desde el año pasado. Amnistía Internacional a Luis Manuel Alcántara y Maykel «Osorbo» presos de conciencia.

¿Que es el movimiento san isidro?

El pequeño grupo de integrantes del Movimiento San Isidro (MSI), tiene unos cuatro años de existencia y han realizado performances críticos, huelgas de hambre, auto encierros y acciones callejeras con el fin de exponer la falta de libertades en la dictadura castrista y denunciar el acoso policial por su disidencia.

Ilustración con miembros del MSI

En 2020 varios miembros del MSI participaron en una huelga de hambre que buscaba la excarcelación de uno de sus miembros, que ganó gran repercusión internacional y terminó cuando la policía irrumpió, vestidos de médicos, por la fuerza en el local donde se hallaban encerrados.

Una cosa trajo la otra. De Alcántara no se supo adonde lo habían llevado. Al cabo de los pocos días se conoció que se encontraba interno en un céntrico hospital capitalino, para supuestamente tratarle la desnutrición. Un importante grupo de jóvenes artistas se plantó el 27 de noviembre del 2020 delante del Ministerio de Cultura, al cual se sumaron figuras de la intelectualidad de primer nivel como los cineastas Fernando Pérez y Jorge Perugorría. Que se calmó con un amago de diálogo. A los pocos días el ministro de Cultura Alpidio Alonso arrebató a golpes un celular a un joven periodista que acompañaba a jóvenes artistas que exigían diálogo, siendo arrestados.

Plantón ante la entrada del Ministerio de Cultura de Cuba (Fuente externa)

En medio de tantos sucesos el MSI y sus activistas fueron criminalizados por las autoridades, que esgrimieron el eterno argumento de ser “mercenarios al servicio del imperialismo yanki” con el fin de provocar “shows mediáticos” y de “desestabilización interna” en busca de un “cambio de régimen” en la isla.

En abril de 2021, ambos protagonizaron otra inusual protesta pública cuando un grupo de vecinos impidió que la policía detuviera a Castillo. Este escapó en bicicleta con unas esposas puestas en un brazo y se reunió después con Alcántara en la sede del MSI. Allí, arropados por los transeúntes, gritaron consignas contra el Gobierno y el presidente y cantaron la canción Patria y Vida —en cuyo videoclip participó Castillo, uno de sus autores— que se convirtió después en himno de la oposición durante las históricas manifestaciones del 11 de julio.

Miembros del Movimiento San Isidro en huelga de hambre (Fuente externa)

Entre los cargos de Alcántara está el de “ultraje a los símbolos de la patria” por un performance que protagonizó en 2019 titulado Drapeau (bandera, en francés), que consistió en llevar la bandera cubana sobre su cuerpo durante un mes (por la calle, al ir al baño, al montar en autobús, al hacer cola en un comercio) para llamar la atención sobre el derecho de todos a usar la bandera nacional tras la promulgación en la isla de una nueva “Ley de símbolos”.

La Fiscalía General, reconoció que para lograr la condena el tribunal “argumentó el ánimo expreso, sostenido en el tiempo, de ofender a la bandera nacional, mediante la publicación de fotos en redes sociales donde se le utiliza en actos denigrantes, acompañados de expresiones notoriamente ofensivas e irrespetuosas, menospreciando los sentimientos de nacionalidad y orgullo que le profesa el pueblo cubano a nuestra enseña patria”.

El rapero Maykel «Osorbo», como se le conoce artísticamente, es coautor de «Patria y Vida», y el ensañamiento en su caso pasa por ser uno de los culpables del nuevo lema cubano (en oposición al «Patria o Muerte» de Fidel Castro) y de la exposición del régimen ante importantes escenarios internacionales.

Según la Fiscalía cubana el tribunal valoró su “propósito manifiesto de ultrajar, afectar el honor y la dignidad de las máximas autoridades del país”, utilizando “imágenes falsas de estos manipuladas digitalmente, que hizo públicas en las redes sociales; y con igual fin realizó intervenciones directas desde su perfil personal para deshonrar la función que cumplen los agentes del orden en la sociedad, las que comprometieron la convivencia social y colectiva y entrañan una afrenta hacia los mismos”.

Se desconoce en qué prisión o prisiones del país los artistas cumplirán la condena.

Quiosco Periódico Digital