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Entidades forman grupo de apoyo a las mujeres

La Fundación Francina, en colaboración con la Unidad de Capacitación en Género del Programa Supérate, realizó la formación en la metodología de Grupo de Apoyo para Mujeres (GAM).

La jornada forma parte del proyecto Fortalecimiento de las Capacidades y Autonomía de las Mujeres con Discapacidad Visual (VIA).

Durante los talleres, las 15 participantes adquirieron destrezas en torno al manejo de las emociones, identificación y prevención de violencia, relaciones familiares, auto valoración, entre otras.

“Uno de los grandes desafíos que tenemos al momento de abordar la productividad de las mujeres con discapacidad visual es la estructura de estigma y violencia a la que son sometidas. En esta jornada estamos construyendo un instrumento de resiliencia que sirva de apoyo para quebrar definitivamente con esas barreras”, explicó Hungría.

Mayra Rodríguez, encargada de la Unidad de Capacitación en Género del Programa Supérate destacó el aporte de esta unión. “Estas son mujeres aguerridas. Tuvimos una jornada muy demandante. Son mujeres muy capaces, que tienen mucho que dar”.

La desigualdad de género afecta significativamente a las mujeres que viven con algún tipo de discapacidad. En estas confluyen dos condiciones de vulnerabilidad que generan patrones de exclusión y dinámicas de violencia.

De acuerdo con los datos de la Oficina Nacional de Estadística, en la República Dominicana viven 1,160,847 personas con discapacidad, equivalente al 12.41 por ciento de la población total del país. De estos, el 56 por ciento son mujeres y el 44 por ciento hombres. Los datos provienen del IX Censo Nacional de Población y Vivienda de 2010.

Aunque no hay estudios profundos sobre género y violencia en este colectivo, una investigación del Círculo de Mujeres con Discapacidadarrojó que 14 de cada 100 mujeres con discapacidad declaró ser víctima de vi olencia; el 3 por ciento de las consultadas admitió haber sido sometida a usar métodos anticonceptivos abortivos de forma obligatoria; el 17 % fue esterilizada sin consentimiento y el 85% teme una agresión o acoso de sus exparejas.