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En Los Tres Brazos y Los Mina apoyan que barran con guaridas

En medio de la ola de delitos y crímenes que se han registrado en los últimos días en sectores y barrios de todo el país, comunitarios de los barrios Los Mina Norte, Sur y Los Tres Brazos se han sumado al clamor por establecer la seguridad y solicitaron que las fuerzas militares y de la policía lleguen cuanto antes, debido a que sienten temor por los constantes atracos y asaltos que se están produciendo en sus calles diariamente. 

En un recorrido  por los barrios Moisés (Los Tres Brazos), Puerto Rico, Katanga, Vietnan, Las Frutas, San Antonio, San Lorenzo, San Pablo II, Las Enfermeras y el Ensanche Felicidad, los residentes aseguraron que “la delincuencia es como el pan de cada día” y los eventos delictivos no paran ni dejan de ocurrir.

 Marcos Núñez, quien tiene un puesto de venta de pollo situado en la entrada del barrio Puerto Rico, afirmó que por esa zona “la Policía es como el arcoíris… sólo aparece después que sucede algún acontecimiento y que a los ladrones los cuida el Diablo porque no tienen consecuencias de sus actos y no les pasa nada”, no obstante, aseguró que aunque poco, pasan algunos miembros de la institución del orden en motocicletas custodiando por el lugar. 

“Por aquí atracan casi todos los días. A los delincuentes parece que el Diablo es quien los cuida porque cuando ellos están haciendo sus fechorías nunca aparece la Policía”, externó Nuñez.

De igual modo, Juan Ramón Montesinos, residente en el sector Moisés, aseguró que la delincuencia está peligrosa por el sector y que miembros la entidad sólo pasa a veces a inspeccionar sin que haya una frecuencia.

“Quitan cadenas, celulares, carteras. Por ahí arriba en estos días atracaron a dos y le quitaron un motor”, dijo Montesinos, al tiempo que indicaba la dirección donde se produjo el suceso. 

La mañana del domingo, cerca del Club de los Billeteros, que queda justo en la entrada a los Tres Brazos, se encontraban agentes policiales estacionados deteniendo a motoconchistas y civiles, quienes andaban en sus medios de transporte, examinando y registrando que anduvieran lícitamente.

 Otro ciudadano del mismo sector, Porfirio Batista, dijo que ha dejado de salir para evitar ser atracado y porque quiere evadir un problema, “porque yo ando armado igual que ellos y yo a un motorista que me pare lo atropello con el carro o le doy un tiro porque ahora mismo no se puede confiar en nadie”. 

Por otro lado, algunos comerciantes se quejaron de que tienen que cerrar más temprano para evitar que desaprensivos penetren en sus locales y “le lleven todo”.

Santiago Ortega, residente en Katanga, afirmó que a las 9:00 de la noche debe cerrar su negocio porque,  en contrario, “estoy virado (atracado)”.

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