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Lingotto: La revolucionara pista de carreras de FIAT

La industria automotriz italiana tiene, con sus diseños atrevidos y vanguardistas, tiene en su historia un elemento de excentricidad bastante notable; Lingotto. Casi a principios de siglo la marca italiana FIAT decidió instalar una línea de ensamblaje en Lingotto, un barrio de Turín, pero se encontró con un “pequeño” problema que resolvieron de una manera tan rara que el edificio quedó en la historia.

Por la  falta de espacio en Turín, FIAT decidió realizar una edificación de manera vertical, con un edificio de forma elíptica en el que la pista de pruebas quedó en el techo.

Originalmente, tan pronto como los vehículos salían de las líneas de ensamblaje, podían fluir directamente hacia la pista de pruebas a través de las rampas en forma de caracol, completando todo el ciclo de procesamiento dentro de la fábrica. Además, estas rampas en espiral dentro del edificio permitían que los vehículos regresaran a las salas de exhibición.

Para su época, el edificio Lingotto fue vanguardista, influyente e impresionante y el famoso arquitecto Le Corbusier lo llamó “una de las vistas más impresionantes de la industria” y “una guía para la planificación urbana”.

Varias décadas después, a esa pista de prueba se le ha dado un propósito una vez más. Una institución de las artes lanzó La Pista 500, un espacio de arte público que ocupó más de un kilómetro de la antigua pista de carreras en su techo.

Al día de hoy un amplio y extenso jardín ocupa los espacios del mítico edificio Lingotto.

 

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