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Muchos incidentes en la Champions

La UEFA pidió este viernes, casi una semana después de los incidentes, disculpas a los aficionados que sufrieron "sucesos aterradores y angustiosos" durante la final de Liga de Campeones el sábado en el Stade de France. 

"Ningún aficionado al fútbol debería verse en esa situación, y no debe volver a suceder", insiste la institución europea, que ordenó el lunes una investigación sobre los numerosos incidentes acontecidos alrededor del partido ganado por el Real Madrid (1-0) contra el Liverpool.

Confiado al antiguo ministro portugués de Educación, Juventud y Deportes Tiago Brandão Rodrigues, este informe deberá "identificar cualquier problema o brecha en la aplicación y funcionamiento de las operaciones y evaluar las funciones y responsabilidades de todas las entidades involucradas" en la organización de la final.

Entrando más en detalle, también habrá que evaluar "todos los planes operativos pertinentes relacionados con la seguridad, la movilidad y la venta de entradas", así como la "planificación y la preparación" de las entidades implicadas, "incluso en lugares adicionales" como las zonas de aficionados de Real Madrid y Liverpool.

Para ello, Rodrigues contactará con los representantes de aficionados, a los dos clubes, "los espectadores en general, la Federación Francesa de Fútbol, la Policía y otras autoridades públicas nacionales y locales, y el operador del estadio", enumera la UEFA.

 

Unica investigación

Se trata por ahora de "la única investigación a la que se han asociado los aficionados", señaló a la AFP Ronan Evain, director ejecutivo de la asociación Football Supporters Europe.

Si la comunicación de la UEFA "no fue la ideal el sábado por la noche", atribuyendo los incidentes a "miles de entradas falsas", "lo esencial es que esté aquí y que presione al ministro del Interior francés, Gérarld Darmanin, la FFF y la prefectura de policía de París, "para que reconozcan que los aficionados son victimas de estos eventos", añadió Evain.

El sábado por la noche, la imposibilidad de dirigir a tiempo a los espectadores portadores de entradas no solamente retardó el inicio 36 minutos sino que generó escenas de caos alrededor del estadio, con imágenes que dieron la vuelta al mundo.

Empujones, intentos de intrusión de individuos sin entrada, aficionados (niños incluidos) tratados con brutalidad por las fuerzas del orden o víctimas de robos: seis días después, los dos clubes siguen en pie de guerra por su recibimiento en París para el partido más grande de la temporada europea.

Algunos aficionados no pudieron entrar al recinto hasta bastante después del pitido inicial, mientras que otros no lograron atravesar las puertas del estadio de 79.000 espectadores. 

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